Hemos empezado el nuevo año 2008 y con él he cambiado el blog de Blogspot que ya no me dejaba entrar, a Zoomblog y acabo de recuperar Danzando con la vida.
Me gusta volver a tener el espacio para relatar vivencias de ese mundo invisible que nos rodea y nos penetra.
La tristeza a veces es lo adecuado. ¿Cómo explicaría el gato Zeus la tristeza? Tal vez dijera que huele a moho, que es áspera como el papel de lija, que sabe a cenizas. Este fin de año ha sido así, lleno de lágrimas calientes. Pero había que pasarlo y aún teniendo la oportunidad de evadirlo, pensé que mejor este año que el que viene por aquello de que el mal paso andarlo pronto.
Añoro el espíritu de Mami, su sonrisa tan encantadora, el azul de sus ojos, su bondad, su servicio incasable, sus manos. El alambre de espino que tengo en el estómago no se va, ni se disuelve todavía. Otros tiempos vendrán en que las espinas dolerán menos.